Qué importante elegir, qué anticuada la manera de hacerlo

Este es el año de las tres elecciones, la primera para elegir el Congreso y los candidatos de algunas de las consultas partidistas, que vivimos en marzo; la segunda para elegir los candidatos que pasarían a una segunda vuelta y ahora se avecina la tercera, para elegir, de manera definitiva, el mandatario que nos guiará como País en los próximos cuatro años.

 

Expertos concuerdan en que la manera de elegir gobernantes en Colombia, además de anticuada,  tiene muchas limitaciones; pero también resaltan cualidades enormes, como la velocidad en la que la Registraduría entrega los resultados. El pasado domingo, 27 de mayo, por ejemplo, no habían pasado dos horas del cierre de las mesas de votación cuando ya todos sabíamos quiénes serían los candidatos que pasarían a segunda vuelta. Asombroso, pero también lo es el abstencionismo, que aunque ha disminuido, continúa cerca de un 47%.

 

¿Por qué? ¿Cómo puede la tecnología cerrar esta brecha?

 

Una de las razones para el abstencionismo es la geografía. Vivimos en un territorio extenso, con un componente rural importante y dificultades de transporte entre las veredas y las cabeceras municipales, en las que se instalan las mesas de votación por periodos de solo ocho horas. ¿Podrían extenderse las votaciones a más días, como ocurre, por ejemplo, para los votantes colombianos en el exterior?  

 

Por otro lado, sistemas digitales, como el voto electrónico que ya se usa en otros países de la región, podrían habilitarse en mesas de votación en todo el territorio, incluyendo los lugares distantes, con señal de Internet Satelital, esto no solo contribuiría a la transparencia electoral, sino que, además, permitiría que muchas personas que no pueden acceder a las mesas habilitadas por la Registraduría, lo hagan. Sin desconocer la economía de recursos que implica y los riesgos que se eliminarían, como el que sucedió en las elecciones de marzo, cuando los tarjetones se agotaron y fueron los mismos votantes y los jurados quienes debieron sacar fotocopias de estos para ejercer su derecho.

 

Además, habiendo tantas herramientas para la identificación de las personas, ¿por qué es necesario inscribir la cédula en una mesa particular y votar en ella? ¿Qué pasa si la persona está de viaje? ¿Si por situaciones familiares, laborales o personales debe ausentarse del lugar en el que vive?  Tecnologías como la identificación facial o los chips de identificación, podrían contribuir a que más personas voten, aunque se encuentren lejos de sus lugares de residencia.

 

Por otro lado, ya en países como Estados Unidos se está estudiando la posibilidad de votar por medio de aplicaciones móviles. En la actualidad, Apps como VOTEM y VOATZ, se han usado para elecciones privadas y sus desarrolladores están buscando la manera de blindar sus herramientas contra ataques de hackers, para evitar que los votantes sean víctimas de engaños, como phishing electoral, que sería una posibilidad, o el cambio de la elección. Para esto, están tratando de adaptar la tecnología Blockchain a los procesos electorales. En los ensayos privados, este tipo de aplicaciones ha sido de gran ayuda, dado que personas con discapacidad, que se encuentran lejos del lugar de votación o que por alguna razón no pueden desplazarse, pueden votar. No obstante, hay mucha resistencia por considerar que el sistema, todavía, no tiene los estándares de seguridad que se requieren.

 

Las tecnologías ya se han incorporado en las campañas. Ahora, las redes sociales, entre otras, juegan un papel fundamental, no solo para permitir la comunicación de los candidatos con sus seguidores, sino para establecer tendencias, para hacer proselitismo por los candidatos de la preferencia de cada usuario, para comunicar los programas de gobierno y para analizar las tendencias y tomar decisiones, como ocurre con los resultados arrojados por Google Trends.

 

Entonces, ¿qué esperamos para incorporar la tecnología también al voto? ¿Qué esperamos para cambiar? El reto está en la Registraduría, en nuestros gobernantes y en nosotros, que podemos promover los cambios que se necesitan para tener procesos electorales incluyentes y adaptados a nuestras condiciones particulares.  

 

Referencias:

 

https://www.larepublica.co/opinion/editorial/a-las-elecciones-les-debe-llegar-su-uber-2732648

 

https://www.dinero.com/pais/articulo/transformacion-digital-en-elecciones/254597

 

https://colombiadigital.net/actualidad/noticias/item/9765-estamos-cerca-de-contar-con-el-voto-electronico-en-colombia.html

 

http://money.cnn.com/2018/05/08/technology/blockchain-voting-elections-votem/index.html